Mitos y beneficios de la Chía

Tal y como se está desarrollando la alimentación en los últimos años, es posible que nos encontremos a diario con los denominados “superalimentos”, un término nuevo que engloba alimentos que llevan toda la vida existiendo y han sido consumidos a lo largo de la historia por diferentes culturas en el mundo, pero que no habían sido “occidentalizados”.

Diferentes culturas asiáticas como la china, japonesa o india, siempre han contado con remedios herbales naturales contra el dolor o diferentes afecciones respiratorias, medicinas naturales gracias a las cuales, no necesitaron otros tratamientos más agresivos. En el caso que nos ocupa, echaremos la vista a la parte oeste de nuestro mapamundi, a las zonas de México, Guatemala y Nicaragua, origen de la “Salvia Hispánica” o Chía, de cuyas semillas hablaremos hoy.

Como hemos comentado al principio, las semillas de chía hoy día son consideradas un “superalimento” por sus grandes propiedades y nutrientes:

Valor nutricional por 100g de Semillas de Chía

  • Calorías: 486 Kcal.
  • Hidratos de carbono: 43,85 gramos.
  • Proteínas: 15,62 gramos.
  • Grasa: 30,75 gramos.
  • Fibra: 37,7 gramos.
  • Vitamina A: 36 miligramos.
  • Vitamina C: 15,7 miligramos.
  • Vitamina B1: 0,87 miligramos.
  • Vitamina B2: 0,17 miligramos.
  • Vitamina B3: 5,82 miligramos.
  • Calcio: 631 miligramos.
  • Hierro: 6,5 miligramos.
  • Sodio: 19 miligramos.
  • Potasio: 160 miligramos.
  • Fósforo: 600 miligramos

Beneficios de la Chía para nuestro organismo

  • Como nos demuestra su valor nutricional, la chía es una fuente natural de grasas, concretamente de ácidos grasos omega 3, también denominado “alfa-linolénico”, o lo que es lo mismo, un sistema de ácidos grasos poliinsaturados (como sabéis, las grasas saturados son malísimas, por lo cual, a más insaturadas sean las grasas o los ácidos grasos, muchísimo mejores para nuestro cuerpo), los cuales tienen importantísimas funciones en nuestro sistema celular (entre otros) como, por ejemplo, formar y reparar las membranas celulares. También son aliados en la lucha contra las enfermedades cardiovasculares.
  • La chía es una fuente natural de antioxidantes, entre los que se destaca la vitamina A.
  • Posee un alto contenido en fibra que nos ayudará a la completa y correcta funcionalidad de nuestro sistema digestivo y tránsito intestinal.
  • Es además una aliada natural de nuestros huesos, aportando importantes cantidades de calcio; es por ello que de combinar la chía con una fuente fiable de vitamina D, estaremos haciendo mucho por evitar la pérdida de densidad ósea .
  • Para los alérgicos al gluten o para los que simplemente han decidido apartarlo de su alimentación, estáis de enhorabuena: la chía es completamente “Gluten Free”.
  • La chía es además una aliada en la pérdida de peso, ya que es garante de un fuerte efecto saciante, bien es verdad que este varía de unos consumidores a otros.
  • Por sus distintos tipos de antioxidantes, es perfecta para el correcto mantenimiento del sistema nervioso y también para ayudar a nuestras defensas.
  • Dadas sus nada desdeñables proporciones de proteínas, es una ayuda perfecta para la regeneración muscular y de tejidos.
  • Gracias a la fibra soluble naturalmente presente en la chía, nos ayuda a controlar nuestros niveles de azúcar.

Desde luego no se puede dejar de contar a la chía entre los alimentos que deberían estar en una buena dieta, variada y equilibrada, que nos aporte energía y salud.

Ahora vamos a intentar arrojar un poco de luz sobre los rumores y medias verdades que se arremolinan alrededor de estas fantásticas semillas.

Mitos y verdades sobre la Chía

  • La chía no es milagrosa, es cierto que es buenísima, pero algunos gurús de la alimentación y ciertos dietistas, le han atribuido poco menos que la vida eterna y los más extremos incitan a alimentarse de poco más que de semillas de chía, lo que sería un completo suicidio nutricional.
  • Dados sus altos contenidos en grasas y calorías (como cualquier semilla y frutos seco) es fácil pasarse de buenos, incluso con algo tan excelente para nuestra salud como los ácidos grasos omega3.
  • ¿Pero cómo es posible que sea una aliada en la pérdida de peso y al mismo tiempo nos pueda engordar? Pues es muy sencillo, el efecto saciante de la chía es nuestro aliado, como todo en la vida, hace falta poner de nuestra parte para lograr el objetivo de adelgazar.

En resumen: la chía es un alimento cargado de nutrientes y buenísimas propiedades, pero en la vida todos los excesos son malos. No dudes en incluirla en tus ensaladas o yogures y contarnos qué vuestras mejores recetas.

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